domingo, 22 de junio de 2014

EL PAGO DE LA DEUDA EXTERIOR

EL PAGO DE LA DEUDA EXTERIOR

Una lección inolvidable por Julio Rajneri

08:38El fallo de la Justicia neoyorquina, lejos de desestabilizarlo, contribuye a restablecer el mercado de capitales y dotarlo de mayor confiabilidad. Aunque algunos políticos despistados de la oposición sugieren como solución que nuestro país no admita en lo sucesivo la jurisdicción de otros países, es fácil entender que nadie, incluídos los autores de la iniciativa, aceptaría poner un centavo en comprar bonos en condiciones tan poco confiables
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De acuerdo con los particulares parámetros con que se manejan el actual oficialismo y una porción de la opinión pública nacional, los fondos buitre que acaban de obtener éxito en su reclamo ante la Justicia norteamericana pertenecen a miserables depredadores carentes de todo límite moral, que consiguieron esos bonos a precios irrisorios para obtener ahora su valor original.
No utilizan la misma vara para juzgar y calificar la conducta simétrica de los gobiernos argentinos que posibilitaron ese mecanismo. Los bonos fueron emitidos en su momento por el gobierno nacional a un valor determinado y luego, default mediante, fueron sustituídos por nuevos bonos por el 35% de su valor original y con plazos varios años superiores a los previstos en su lanzamiento. Además, como una innovación propia de la inagotable creatividad criolla, aquellos bonistas que no aceptaron la truculenta oferta quedaron fuera del canje, por lo que sus acreencias quedaron reducidas a cero. Sus responsables no son al parecer dignos de reproche alguno, sino patriotas que defendieron el interés nacional, como aquellos que aplaudieron emocionados en el Congreso el sonriente anuncio de la bancarrota argentina.
Muy poco tiempo después de asumir su cargo como jefe de Gabinete, Jorge Capitanich afirmó eufórico que la reestructuración de la deuda pública llevada a cabo por el kichnerismo había sido la más exitosa en la historia de la humanidad.
Según pautas aceptadas universalmente, una reestructuración exitosa es aquella en la que, respetando hasta donde sea posible el derecho de los inversores, un gobierno responsable trata de reducir al mínimo el daño causado a los ahorristas, de manera de preservar el prestigio y restablecer la confianza en el país. En definitiva, asegurar el retorno a los mercados financieros, lo que significa acceder a tasas de interés razonables tanto para el gobierno como para las empresas privadas, similares a las que paga la mayoría de los países del mundo, incluídos aquellos de calificación supuestamente menos sobresaliente, como Bolivia.
Cabe suponer que, para los miembros del actual gobierno y sus seguidores, una operación exitosa en grado superlativo sería aquella donde no se pagara un centavo a nadie y se consumara una forma extrema de lo que, para los ahorristas, sería una estafa perpetrada por un Estado civilizado, en teoría respetuoso de la ley.
La Justicia neoyorquina, y en última instancia la Corte Suprema, debía en definitiva resolver un formidable desafío al orden jurídico internacional. Los sucesivos gobiernos de origen peronista desde la restauración democrática habían creado una estrategia para endeudarse hasta donde fuera posible y luego, en nombre de la soberanía nacional, devolver sólo una parte y a veces nada del dinero recibido, aunque los incautos bonistas fueran no solamente europeos, japoneses y norteamericanos sino, y en buena proporción, también argentinos.
La Justicia del país del norte hizo prevalecer las razones jurídicas sobre las complejidades que el precedente podía desencadenar en la economía mundial por futuras cesaciones de pago. Lo hizo por cierto en un caso al límite difícilmente repetible. Contribuyó también al previsible desenlace la actitud desafiante de funcionarios argentinos y la propia presidenta, poniendo en duda el acatamiento al fallo, de manera que era casi inevitable el resultado para restablecer un mínimo de seguridad en las operaciones financieras que los "Estados soberanos" realizan para obtener fondos en el mercado de capitales.
Algunos gobiernos tan influyentes como el de Estados Unidos o el de Francia, o instituciones tan decisivas como el Fondo Monetario Internacional, parecieron respaldar la posición argentina. Al margen de la condescendencia meramente diplomática para dejar alguna puerta abierta en el futuro, ninguno de esos países ni instituciones pueden tener la menor simpatía por la actitud contestaria del gobierno argentino, aunque tuvieran preocupación por un fallo que condicionara en adelante la solución para otros países.
Es posible que ese temor sea excesivo. Un fallo de esta naturaleza puede crear alguna turbulencia circunstancial en el corto plazo, sobre todo en momentos en que los países europeos no terminan de salir de la crisis en que están inmersos y que afectan tanto a naciones con cierta tradición de inestabilidad como Grecia y Portugal, como también a Italia y España, que parecían haberse incorporado definitivamente al Primer Mundo. Pero el inconmensurable abismo al que se enfrentó la Argentina por despreciar tan ostensiblemente las reglas del juego es tal vez el mejor antídoto para disuadir su reiteración.
El fallo de la Justicia neoyorquina, lejos de desestabilizarlo, contribuye a restablecer el mercado de capitales y dotarlo de mayor confiabilidad. Aunque algunos políticos despistados de la oposición sugieren como solución que nuestro país no admita en lo sucesivo la jurisdicción de otros países, es fácil entender que nadie, incluídos los autores de la iniciativa, aceptaría poner un centavo en comprar bonos en condiciones tan poco confiables.
Por el contrario, la jurisdicción de los jueces de Nueva York, Londres o París, como acaba de hacer Cristina con los bonos emitidos para pagar a Repsol por la expropiación de YPF, permitiría el ingreso de muchos inversores que por razones muy evidentes no tienen la menor confianza en la Argentina, pero que acaban de confirmar algo que todos sabían, excepto nuestros bisoños gobernantes. Con la Justicia norteamericana no se juega. FUENTE DIARIO RIO NEGRO .

viernes, 20 de junio de 2014

¨¨Argentina perdió el juicio¨¨

El licenciado en Administración Héctor Giuliano, experto en deuda externa, indicó que el Gobierno nacional “está refinanciando toda la deuda, mediante bonos, porque no tiene capacidad de repago”.

“Argentina perdió el juicio (por los fondos buitre) en primera instancia con el juez Thomas Griesa, en la Cámara de Apelaciones y cuando lo rechaza la Corte Suprema de Estados Unidos”, indicó Giuliano

Asimismo, apuntó que el país ya ha apelado en todas las instancias y la Corte le remitió la causa al juez que la originó para que ejecute el fallo y determine cómo Argentina tiene que pagar.

“Griesa llama a las partes a negociar el fallo de la sentencia, y una sentencia no se negocia, conceptualmente no se explica, el juez se expresa por sus fallos”, señaló.

“Argentina tiene perdido el juicio en todas sus instancias; (…) y a eso se suma la impertinencia del gobierno hablando de forma abierta de no pagar y cambiar la jurisdicción”, consideró.

Además, el especialista explicó que “el problema es que el gobierno acepta tomar deuda sin capacidad de repago y eso transforma la deuda en perpetua”.

Giuliano dijo que las sentencias que el país pierde las paga con bonos, como la indemnización a Repsol y la deuda del Club de París, (...) toda la deuda se re financia porque Argentina no tiene capacidad de repago”.

“Los logros del gobierno son patearle la responsabilidad a quien asuma el nuevo gobierno; no hay cancelación neta de deuda”, reflexionó.

Por último, Giuliano apuntó que el país no se está desendeudando, sino que la deuda está creciendo a 15 mil millones de dólares por año. FUENTE RADIODIFISORA DEL CENTRO

lunes, 16 de junio de 2014

Holdouts: la Corte de EEUU rechazó apelación de la Argentina

Holdouts: la Corte de EEUU rechazó apelación de la Argentina
16/06/2014 | 11:02 Se trata de la peor opción. Ahora el país debe pagar U$S 1.330 millones a los bonistas que no entraron en el canje. El país entraría en default técnico. A las 21 Cristina hablará por cadena nacional. 
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    La Corte Suprema de EE.UU. rechazó la apelación argentina hoy (Foto: Archivo)
    La Corte Suprema de los Estados Unidos rechazó hoy la apelación de la Argentina a los fallos precedentes que exigen al país el pago en efectivo y sin quita alguna de 1.330 millones de dólares a los denominados fondos buitre.

    Según comunicó el máximo tribunal estadounidense en un comunicado, tomó esa decisión sin la participación de una de sus nueve miembros: la jueza Sonia Sotomayor, la única de origen latino.

    Los abogados patrocinantes de la Argentina habían apelado un fallo previo que benefició al fondo NML Capital LTD, gestionado por el estadounidense Paul Singer.

    Pero la Corte ahora denegó el "certiorari", un recurso extraordinario mediante el cual un tribunal de jerarquía superior puede revisar a su discreción una decisión de un tribunal inferior.

    Esa decisión ratifica entonces una condena adoptada por un tribunal federal de Nueva York, a cargo de Thomas Griesa, en favor de los fondos especulativos NML Capital y Aurelius, que se negaron a sumarse a las reestructuraciones de 2005 y 2010.

    La Argentina deberá esperar ahora que Griesa abra una posibilidad de negociación con los fondos especulativos, quienes reclaman el pago de 1.330 millones de dólares en efectivo y sin quita más intereses, lo que elevaría el monto a 1.470 millones de dólares. fuente cadena 3

    $S 15 mil millones se deberían pagar a todos los “holdouts


    Hoy, la Corte Suprema de EE.UU. informará si rechaza o aprueba tratar el caso de los bonistas contra Argentina, o si pide la opinión del gobierno de Obama.

    Todos los ojos de los mercados financieros, no sólo de Argentina sino también del mundo, estarán puestos hoy en lo que diga la Corte Suprema de Estados Unidos en lo que se dio en llamar el “juicio financiero del siglo”, el caso de los denominados “fondos buitre”, que exigen a la Argentina el pago de 1.330 millones de dólares y que ya tienen dos sentencias favorables.

    El máximo tribunal estadounidense se reunió el jueves para ver si acepta o no tratar el caso, que ya atravesó dos instancias en contra del Estado argentino, pero recién hoy daría a conocer su resolución. 

    Más allá de estas dos alternativas, la que los mercados y analistas financieros barajan como más probable es que los magistrados demoren la decisión y pidan la opinión del gobierno de Barack Obama (a través del procurador del Tesoro), o bien, que pidan a la cámara que reinterprete la cláusula de pari passu , sobre la cual se basó Griesa para la sentencia.

    Salvo la opción de un rechazo sin más del caso, las demás son favorables para la Argentina. En todo caso, el país ganaría tiempo y la decisión pasaría a 2015, una vez vencido el plazo de la cláusula que obliga al país a obligar a los acreedores que ya ingresaron al canje las condiciones de las nuevas ofertas.

    De cuánto se habla

    El monto en sí de la demanda no es significativo visto en perspectiva. Los fondos que están en juicio tienen 1.330 millones de deuda (que se declaró en default en diciembre de 2001). Este es el monto (con alguna diferencia por los intereses) que el Estado argentino debería pagar en su totalidad y al contado si hubiese que hacer efectiva la sentencia de Griesa.

    Si bien es un monto significativo hoy para Argentina (que está cuidando al máximo sus reservas, pese a lo cual aún no superan los 29 mil millones de dólares), en el contexto de la deuda total es muy bajo: alrededor de un 0,6 por ciento.

    Pero este bajo porcentaje adeudado podría acarrear otras consecuencias. El juez neoyorquino incluso dispuso que para que esta se cumpla, se podrían embargar fondos del país en bancos estadounidenses. Por eso correría riesgo el monto que Argentina tiene que depositar en Nueva York el 30 de junio, cuando vence el próximo pago de los bonos Discount. De esta manera, el país caería en default técnico, y lo más probable es que se vea obligado a cambiar el domicilio de pago de esas obligaciones (u ofrezca un canje por bonos bajo ley Argentina).

    Además, según la interpretación argentina, el país tendría que afrontar en iguales condiciones toda la deuda que aún no adhirió al canje. El ministro de Economía, Axel Kicillof, puntualizó que esto suma 15 mil millones de dólares. Es decir, llegaría al siete por ciento del monto de la deuda pública.

    El tema se complicaría aún más si el resto de los acreedores, aquel 93 por ciento que sí ingresó a los dos canjes y hoy está cobrando normalmente, decide hacer aplicar la cláusula Rufo (siglas en inglés) y pide las mismas condiciones de pago de los holdouts. Esta última posibilidad es la que tiene menos probabilidades.

    Cómo queda la deuda

    La composición de la deuda pública argentina tuvo un cambio drástico desde el default de diciembre de 2001.

    Aunque no hubo una verdadera política de “desendeudamiento”, como gusta decir el Gobierno, sí hubo cambios que la hicieron sustentable tras los canjes de 2005 y 2010.

    En primer término, se redujo en forma importante respecto del producto interno bruto (PIB). Del 166,4 por ciento en 2002, o 74 por ciento antes del canje se pasó al 45,6 por ciento en el tercer trimestre de 2013 (el último dato informado por el Ministerio de Economía).

    Por otra parte, bajó la proporción de moneda extranjera: la deuda neta (sin contar la que se tiene con organismos del sector público) equivale al 15,1 por ciento del PIB.

    Pero, además, lo que se llamó desendeudamiento, en realidad, fue un cambio marcado de acreedor. En 2005, casi la totalidad de la deuda estaba contraída con tenedores de bonos privados y con organismos de crédito internacionales. En 2013, la deuda pública neta (como llama el Gobierno al total menos aquella que está financiada por entes del sector público, como la Anses, el Banco Central u otros) representaba el 60,5 por ciento del total.

    Lo relevante del financiamiento con organismos públicos es que pueden ser reprogramados a su vencimiento. En cambio, el país tiene que cancelar el resto de las obligaciones porque, hasta ahora, no había posibilidad de refinanciarlas.

    Lo que todos esperan es que los intentos del Gobierno por normalizar la situación financiera internacional (acuerdo con Repsol, el Ciadi y el Club de París, acercamiento al Fondo Monetario Internacional para que monitoree los indicadores de precios y crecimiento) permitan, en algún momento del futuro volver a emitir deuda en los mercados.

    Por ahora, lo que se hizo fue pagar los vencimientos, primero con superávit fiscal y, a partir de 2010, con reservas del Banco Central. La deuda con privados se redujo pero aumentó en su totalidad: de los 164.330 millones de dólares (sin holdouts ) que se debían a fin de 2010, en septiembre de 2013 se llegó a 201.009 millones, que suman 212.713 con los holdouts . Son 36.700 millones de dólares más, un 22 por ciento, y aquí no está contado el efecto de la devaluación de enero último.

    Además, el financiamiento con organismos públicos generó otros problemas que hicieron insostenible todo el proceso, como bien se dio cuenta el Gobierno y por eso ahora los intenta revertir: emisión monetaria (y consecuente, inflación) y pérdida de reservas, los más evidentes.

    El “juicio del siglo”
    Enero de 2005. Argentina propone el primer canje para la deuda en default desde diciembre de 2001. Adhiere 76 por ciento de acreedores.

    En 2010. Se reabre el canje e ingresa otro 16,5 por ciento. Queda un remanente de 7 por ciento (holdouts). Los fondos buitre (parte de los holdouts) inician ante la Justicia de Estados Unidos un juicio para cobrar la totalidad adeudada, sin quita: U$S 1.330 millones en este caso.

    Fin de 2012. El juez Thomas Griesa de Nueva York ordenó a la Argentina pagar 100 por ciento y al contado a los demandantes. Si se ejecutara la sentencia, se podrían embargar los fondos que Argentina dispone en el Banco de Nueva York para cancelar vencimientos en situación normal.

    Agosto de 2013. La ­Cámara de Apelaciones de Nueva York convalidó la decisión de Griesa, pero suspendió la ejecución hasta que se expida la Corte Suprema de EE.UU.

    Noviembre de 2013. El Gobierno envió una ley al Congreso para reabrir el canje de deuda, como una señal a los holdouts, pero la operación aún no tiene fecha de apertura. La Presidenta también había anunciado que ofrecería a los acreedores cambiar el domicilio de pago, pero esto no se concretó.

    Junio de 2014. El jueves 12, la Corte Suprema de EE.UU. se reunió para decidir si acepta o rechaza tratar la apelación argentina a los fallos de Griesa y la Cámara. Hoy daría a conocer la decisión. fte  l v interiot

    domingo, 15 de junio de 2014

    Hubo “Casa Abierta” en Lago Puelo, pero no fue Iván Fernández

    “ME SIENTO PARTE DE CADA COMUNIDAD DE LA PROVINCIA A LA QUE CONCURRIMOS CON EL GOBIERNO”, DIJO EL GOBERNADOR BUZZI
    Hubo “Casa Abierta” en Lago Puelo, pero no fue Iván Fernández
    "La decisión de no estar en ‘Casa Abierta’ o en las inauguraciones que hemos hecho en Lago Puelo serán cosas que deberá él explicar a su comunidad”, apuntó Buzzi sobre la ausencia del intendente. “Casa Abierta” consiste en que el mandatario y su gabinete atiendan demandas de vecinos de manera directa.
    Domingo 15 de Junio de 2014
    Como viene sucediendo todos los sábados, Buzzi y su gabinete se instalan en una localidad para mantener diálogo directo con los ciudadanos.
     El gobernador Martín Buzzi y su Gabinete cumplieron ayer otra jornada intensiva con el programa “Casa Abierta”, esta vez en Lago Puelo, en instalaciones de la Escuela 109. El mandatario restó importancia a la ausencia del intendente dasnevista Iván Fernández en las actividades oficiales de ayer y anteayer en esa localidad.
    “Casa Abierta” arrancó a las 9 de ayer y se extendió a hasta la tarde para atender las solicitudes de los vecinos e instituciones, no sólo de esa localidad de la comarca andina, sino también de ciudades cercanas como El Hoyo, Epuyén y parajes que acudieron a la convocatoria.
    “La decisión (de Fernández) de no estar en ‘Casa Abierta’ o en las inauguraciones que hemos hecho en Lago Puelo serán cosas que deberá él explicar a su comunidad”, apuntó el gobernador.
    “Nosotros seguimos trabajando, escuchando a la gente, entregando viviendas y aportes a los obrajes y aserraderos de la zona para que todos puedan desarrollar su trabajo, entregando subsidios a productores de la zona y a clubes que tienen mucha historia en esta localidad”, dijo en este sentido.
    TAMBIEN FIRMO CONVENIOS
    La agenda del gobernador Buzzi se había iniciado el viernes en la Comarca Andina con actividades en El Maitén, El Hoyo y Lago Puelo con inauguración de obras, firmas de convenios y entregas de aportes.
    Sobre el desarrollo de “Casa Abierta” en Lago Puelo, el gobernador se expresó satisfecho por el crecimiento de la propuesta. “Desde que pusimos en marcha esta metodología de trabajo y la continuidad que tuvo en otras localidades, la semana pasada en Trevelin y ahora en Lago Puelo estamos notando un crecimiento”, añadió.
    “Nosotros también vamos aprendiendo dentro de este esquema que nos pone cara a cara con la gente, sin interlocutores y con la posibilidad de llegar en forma rápida con las repuestas y soluciones a la gente que es lo que más importa”, indicó.
    “Entregar 20 viviendas es resolver los problemas de la gente, entregar subsidios y aportes a los productores es resolver los problemas, avanzar con los clubes para construir infraestructura que necesitan es resolver los problemas. Invertir 120 millones de pesos para ampliar el gasoducto y transportarlo desde Cerro Dragón casi 600 kilómetros para que haya gas en Lago Puelo es resolver los problemas”, señaló.
    “Esta es la manera que tengo de concebir la política y ‘Casa Abierta’ es una forma de establecer relaciones de confianza con los vecinos. De mi parte asumo el compromiso de estar todas las veces que haga falta en esta ciudad para resolver las situaciones que no pueda resolver el intendente”, sostuvo - fte  el patagomico